Las personas tenemos un pudor sexual que los animales no tienen, para el acto íntimo con nuestra pareja buscamos lugares reservados y tranquilos, preferimos ocultarnos para practicar el acto sexual. Los monos prefieren ocultarse para practicar la cópula para no ser vistos por el resto de la manada, ya que corren el riesgo de ser atacados por transgredir los derechos del macho o hembra dominantes.